Temporada de patos—Temporada de conejos (54)

28 de noviembre de 2020.

El ángel caído del Retiro, y un pobre diablo más abajo todavía.

Entonces —corrían los años setenta— era un joven diablo, un advenedizo recién ascendido de los infiernos. Nadie sabía cómo se llamaba ni de dónde procedía, aunque aquí, entre los humanos, no tardó en ser nombrado como el joven Neo; de apellido Liberal. Era brillante, astuto y muy persuasivo. Capaz de convencerte de que tú eras el único responsable de tu fatal situación, a causa de tu poca sangre y tu falta de ambición. Todas las noches se sentaba a tu lado en la barra, para repetirte la misma letanía: medra sin mirar atrás; machaca sin compasión para llegar a la cima. Y tú lo creíste a pie juntillas: eras el elegido.

Y emergiste, y te codeaste con ellos: «soy la élite» —te decías mientras te pellizcabas. Hasta que un mal viento, tal vez provocado por alguien más ambicioso que tú, te golpeó y te hizo caer. Cuando aterrizaste, no te lo podías creer: estabas de nuevo en el fondo, en la base de la pirámide, al lado de quienes tú habías menospreciado en tu intento de llegar a lo más alto; allá donde la moqueta oculta los cuerpos pisoteados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s