Temporada de patos—Temporada de conejos (27)

29 de octubre de 2020.

Mi padre, perdido en un olivar en mitad de la nebulosa de los años setenta

Sabía que ocurriría, que en el momento que me quedara un instante a solas con ese tipo desdibujado de mi foto de perfil empezaría a echarte de menos. Ahora se trata de aprender a vivir sin ti: sin tus reproches y sin tus silencios; sin tu aliento y, sobre todo, sin tu sonrisa.

Miro tu viejo reloj Omega, con su correa desgastada y su maquinaria callada ya para siempre, después de tanta batalla dada; como tú. Miro su esfera nacarada y las rayas metálicas de color dorado en el lugar de los números, y me viene de pronto el olor del trabajo en tu cara y la satisfacción de la jornada cumplida en tus ojos, mientras nos dirigimos rumbo al sol del mediodía que anuncia el futuro. Tú y yo, los dos subidos en la vieja dos caballos azul taubenblau; azul facebook.

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