Temporada de patos—Temporada de conejos (71)

18 de diciembre de 2020.

Jose, Jose, Jose… La Camarga estaba llamada a ser uno de tantos grupos meteorito que cruzaron fugazmente el cielo granadino para estrellarse en algún lugar —la Plaza del Potro en la innombrable ciudad, por ejemplo— y apagarse para siempre; pero, para ser justos, y mirado con los años, sin el empecinamiento de Jose, nuestras canciones nunca habrían salido de un estrecho dormitorio de un exiguo piso de estudiantes de una de esas estrechas calles que dan a la plaza de la Trinidad.


—Ahora sé sincera… si es que recuerdas algo de aquella actuación. ¿Se podría salvar algo de lo que hicimos?…

—Al batería —. No sé por qué, pero esperaba esa contestación, e inmediatamente, he puntualizado.


—Excepto el señor profesional, que por eso cobró lo suyo, ¿algo que sea digno de reseñar?


—Han pasado muchos años, niño. Yo no me acuerdo… además, estaba poniendo copas. Es imposible… ¡bueno!, sí recuerdo que en la primera canción te cargaste una cuerda del bajo, pero no dejaste de tocar, pedazo de cabrón. Te envidio: eres incapaz de leer una partitura, pero se te rompe una cuerda, y continúas tocando el bajo sin pararte apenas un par de segundos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s