¿Qué hay de nuevo, viejo? (55)

3 de septiembre de 2020

Ese viejo que tengo dentro desde siempre ha secuestrado mis sueños. Lo sé porque todas las noches siento sus movimientos de tenia alienígena en mi estómago, devorándome esa pizca de esperanza que aún me resuena en las tripas. Un incesante gorgoteo delata las intenciones de ese monstruo en la oscuridad, y yo sé que solo tengo que relajarme, para que el sueño nos venza a los dos en su inexorable avance hacia el amanecer; porque, aunque aquí, en medio de la oscuridad, ahora no lo crea, el día sucederá a la noche, al menos mientras la tierra, la luna y, sobre todo el sol, permanezcan más o menos en el mismo lugar en donde están desde hace millones de años.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s